"No hay porvenir sin Marx. Sin la memoria y sin la herencia de Marx: en todo caso de un cierto Marx: de su genio, de al menos uno de sus espíritus. Pues ésta será nuestra hipótesis o más bien nuestra toma de partido: hay más de uno, debe haber más de uno." — Jacques Derrida

21/5/17

Agustín Cueva y la sociología marxista

Agustín Cueva
Juan J. Paz y Miño Cepeda

En 1976, en pleno auge de las ciencias sociales de la región, se publicó el libro Teoría, acción social y desarrollo en América Latina, de Aldo E. Solari, Rolando Franco y Joel Jutkowitz, un balance crítico del pensamiento sociológico latinoamericano desde una perspectiva historicista. Igualmente quedó en claro que, para entonces, los ejes intelectuales pasaban por la afinidad u oposición a la teoría marxista. Alrededor de los años ochenta también la ciencia social ecuatoriana alcanzó su mayor desarrollo e influencia. Entre la nueva generación de pensadores igualmente hegemonizó el marxismo, y se produjeron los más importantes estudios sobre el país, que tienen determinante influencia hasta el presente.

Anticipándose a esta generación, Agustín Cueva (1937-1992) fue pionero en replantear los estudios sobre Ecuador desde la perspectiva del marxismo crítico. Si bien en su obra Entre la ira y la esperanza (1967), Agustín -con quien guardé una buena amistad-, trazó una interesante visión de la literatura ecuatoriana como expresión de los diversos momentos históricos del país; y fue su libro  (1972) el que marcó el inicio de la sociología marxista contemporánea, con un estudio que acudió a la historia como fundamento para la comprensión no sólo de la trayectoria republicana del país, sino también para resaltar la naturaleza del “velasquismo”; es decir, de los gobiernos del “populista” José María Velasco Ibarra.

Agustín Cueva se alejó del Ecuador y residió en México, donde pasó a ser profesor de la UNAM. Continuaron allí sus investigaciones, entre las que cabe destacar El desarrollo del capitalismo en América Latina (1977), un libro ajustado al estudio concreto de la historia. En 1987, cuando galopaba la perestroika en la URSS, fue publicada otra obra fundamental: La teoría marxista. Categorías de base y problemas actuales (1987), en la que Cueva precisó el pensamiento de Marx, criticó sus dogmatizaciones e incluso se anticipó a cuestionar las concepciones de Antonio Gramsci, a quien ya para entonces, tanto en Europa occidental como en América Latina, se tenía, según el mismo Agustín, como el novísimo anti-Lenin, “dotado de incalculables proyecciones teóricas y aun políticas”.

Sobre la dialéctica del Estado burgués — La crítica de la democracia burguesa en Rosa Luxemburgo

Rosa Luxemburgo ✆ Kate Evans
Michael Löwy

El planteamiento eminentemente dialéctico del Estado burgués y de sus formas democráticas en Rosa Luxemburgo le permite escapar tanto de los planteamientos social-liberales (¡Bernstein!) que niegan su carácter burgués, como de los de un cierto marxismo vulgar que no tiene en cuenta la importancia de la democracia. Fiel a la teoría marxista del Estado, Rosa Luxemburgo insiste en su carácter de “Estado de clase”. Pero inmediatamente añade: “hay que tomar esta afirmación no en un sentido absoluto y rígido, sino en un sentido dialéctico”. ¿Qué quiere decir esto?

De una parte, que el Estado “asume sin duda funciones de interés general en el sentido del desarrollo social”; pero al mismo tiempo, no lo hace más que “en la medida en que el interés general y el desarrollo social coinciden con los intereses de la clase dominante”. La universalidad del Estado está por tanto severamente limitada y, en gran medida, negada por su carácter de clase /1.

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Otro aspecto de esta dialéctica es la contradicción entre la forma democrática y el contenido de clase: “Las instituciones formalmente democráticas no son, en cuanto a su contenido, más que instrumentos de los intereses de la clase dominante”. Pero no se limita a esta constatación que es un locus clásico del marxismo; no solo no desprecia la forma democrática, sino que muestra que ésta puede entrar en oposición con el contenido burgués: “Se tienen pruebas concretas de ello: en cuanto la democracia tiene tendencia a negar su carácter de clase y a transformarse en instrumento de los verdaderos intereses del pueblo, las formas democráticas mismas son sacrificadas por la burguesía y por su representación estatal” /2. 

20/5/17

Per la rinascita del marxismo in Occidente — L’analisi di Domenico Losurdo

Aldo Trotta

Manca ormai da tempo un dibattito teorico-politico sullo stato di salute e sulle prospettive del marxismo in Italia e non solo. Un dibattito tanto più necessario e urgente a fronte di una sinistra residuale che, dopo più di un quarto di secolo di abiure e di congedi dalla propria storia, continua ad annaspare nelle sabbie mobili di un “nuovismo” esasperato ed esasperante, alla ricerca affannosa e inconcludente di “nuovi” orizzonti teorici, di “nuovi” linguaggi, di “nuove” forme e pratiche politiche, di “nuove” identità, e via declinando. L’ultimo volume di Domenico Losurdo, Il marxismo occidentale. Come nacque, come morì e come può rinascere, può senza dubbio fornire un contributo prezioso per provare a rianimare una discussione che vada oltre le pur importanti contingenze politiche. Pubblicato da poco per i tipi della Laterza, il testo si presenta nel panorama editoriale nel centenario della Rivoluzione d’Ottobre, in una fase storica in cui sullo scenario internazionale piovono bombe come fossero coriandoli, i focolai di crisi aumentano e i rischi di una conflagrazione bellica su ampia scala si addensano sempre più pericolosamente all’orizzonte, nella preoccupante assenza di un movimento pacifista in grado di far sentire preventivamente la sua voce prima che l’incendio divampi. Dalla prima guerra mondiale e dalla Rivoluzione d’Ottobre, atti di nascita rispettivamente del marxismo occidentale e di quello orientale, prende le mosse la ricostruzione storico-filosofica che l’autore compie analizzando ragioni oggettive, aspetti culturali e questioni di natura teorica che fin dagli inizi hanno portato i due marxismi a intraprendere strade diverse. 

18/5/17

La relevancia contemporánea de Karl Marx

Karl Marx ✆ Honzec 
Claudio Katz

La conmemoración del 150 aniversario de El Capital ha renovado el debate sobre las contribuciones legadas por Marx a la comprensión de la sociedad actual. El texto continúa suscitando apasionadas adhesiones y fanáticos rechazos, pero ya no ejerce la enorme influencia que tuvo en los años 60 y 70. Tampoco padece el olvido que acompañó al desplome de la Unión Soviética. Ningún investigador de peso ignora actualmente el significado del libro y las relecturas traspasan la academia e influyen sobre numerosos pensadores. El interés por Marx se verifica entre los economistas que resaltan su anticipación de la mundialización. Otros descubren una precoz interpretación de la degradación del medio ambiente y vinculan la ausencia de soluciones al desastre ecológico, con la crisis civilizatoria que previó el teórico germano.

Su obra es retomada con mayor frecuencia para caracterizar la etapa neoliberal. Varios autores indagan las semejanzas de ese esquema con el “capitalismo puro” y desregulado que prevalecía en la época de Marx. En un período de privatizaciones, apertura comercial y flexibilización laboral se transparentan rasgos del sistema que permanecieron ocultos durante la fase keynesiana. Los diagnósticos del pensador alemán recuperan nitidez en el siglo XXI. La gran crisis que estalló en el 2008 reubicó a El Capital en un lugar preponderante de la literatura económica. Ese desplome financiero no sólo desembocó en una impactante recesión. Precipitó además una expansión inédita del gasto público para socorrer a los bancos. Marx recobra importancia en este escenario de agudos desequilibrios capitalistas. Por esta razón sus explicaciones del funcionamiento y la crisis del sistema son revisadas con gran atención.

16/5/17

Medición del producto y los esquemas de reproducción de Marx

Karl Marx ✆ Carreño
Rolando Astarita

En la edición de La Nación del 12 de abril pasado los profesores de Economía Martín Krause, Adrián Ravier y Nicolás Cachanosky publicaron un artículo titulado “El mito del consumo como llave del progreso económico”, en la que destacan la importancia del cálculo del producto bruto (gross output), que ha comenzado a publicar el Bureau of Economic Analysis de Estados Unidos. Es que el producto bruto, señalan los autores de la nota, incluye todas las transacciones de la economía, y no solo las de la etapa final del consumo, como sucede con el PBI. En consecuencia, enfatizan, la nueva medición relativiza la importancia del consumo en la demanda agregada, para destacar la centralidad de la inversión.

Pues bien, desde una perspectiva marxista podemos decir que la medición del producto efectivamente pone de relieve la centralidad de la acumulación del capital en el funcionamiento de las economías capitalistas. Un tema que es clave en la teoría de Marx. Más precisamente, la nueva medición del BEA encaja en los esquemas de reproducción contenidos en el segundo volumen de El Capital. El objetivo de esta nota es entonces explicar la importancia de este enfoque de Marx para el análisis y crítica de la economía capitalista. Para eso, en primer lugar, explicamos la distinción entre PBI y producto bruto para aquellos lectores que no son economistas. En segundo término, resumimos la divergencia entre keynesianos y “ofertistas”. En tercer lugar, presentamos lo básico de los esquemas de Marx y sacamos algunas conclusiones.

6/4/17

Esiste in Marx una teoria generale e unitaria della crisi?

Karl Marx
✆ Kenny McAndrew
 
Ascanio Bernardeschi
1. Premessa
La coincidenza fra gli importanti studi filologici attorno all’edizione storico-critica delle opere di Marx ed Engels1 e l’avanzare di una importante crisi del capitalismo mondiale, ha determinato una ripresa dell’interesse verso la teoria della crisi economica all’interno del sistema di analisi di Marx. Se ormai resta diffìcile per chiunque disconoscere l’importanza del lascito marxiano su questo argomento, gli stessi estimatori di Marx si dividono fra di loro su questioni interpretative rilevanti. Ne è esempio il pregevole numero monografico sulla crisi in Marx della rivista «Pagine inattuali» 2.

Per esempio Giovanni Sgro’, curatore del numero della rivista, nella sua analisi dei Quaderni di Londra 3, sostiene che in Marx non «vi siaun’unica teoria della crisi» ma «diversi approcci teorici per l’analisi e la spiegazione delle crisi» 4.  Stefano Breda da parte sua sostiene - se abbiamo ben capito - che non esista, e non possa esistere all’interno del livello di astrazione cui giunse Marx, una teoria della crisi in quanto la spiegazione di tali fenomeni deve avere le caratteristiche di teoria cuscinetto5 frapposta fra il cielo della teoria della struttura del modo di produzione capitalistico e la terra dell’analisi dei fenomeni contingenti che caratterizzano le diverse crisi 6.

Imperialism and the Transformation of Values into Prices

Torkil Lauesen & Zak Cope

In this article, we aim to demonstrate that the low prices of goods produced in the global South and the attendant modest contribution of its exports to the Gross Domestic Product of the North conceals the real dependence of the latter’s economies on low-waged Southern labor. We argue that the relocation of industry to the global South in the past three decades has resulted in a massive increase of transferred value to the North. The principal mechanisms for this transfer are the repatriation of surplus value by means of foreign direct investment, the unequal exchange of products embodying different quantities of value, and extortion through debt servicing.

Italiano
The incorporation of huge Southern economies into a capitalist world system dominated by global North-based transnational corporations and financial institutions has established the former as socially disarticulated export dependencies. The miserably low wage rates within these economies is predicated upon (1) the pressure imposed by their exports having to compete for limited shares of the largely metropolitan consumer market; (2) the drain of value and natural resources that might otherwise be used to build up the productive forces of the national economy; (3) the unresolved land question creating an oversupply of labor; (4) repressive comprador governments, who benefit from and accept the neoliberal order and are therefore unable and unwilling to grant wage rises for fear of spurring workers’ demands for greater political power; and (5) militarized borders preventing the movement of workers to the global North and, hence, an equalization of returns to labor.

Jacques Rancière o los desafíos del marxismo

Jacques Rancière
✆ Emmanuel Polanco 
Juan Dal Maso

Siempre es difícil de determinar cuál es el último libro de Rancière, porque siempre aparece uno nuevo. Sin embargo, estas líneas no tienen la pretensión de hacer un análisis global ni absolutamente detallista de su obra. Antes que nada me interesa tomar en cuenta algunos de sus planteos principales, o característicos, que en definitiva representan un desafío para el marxismo. Y entonces plantear (sí, otra vez), una pregunta "gramsciana": ¿podemos traducir algunas de las principales ideas de Rancière en términos marxistas? Esta tarea supondría dos cuestiones. La primera, reconocer alguna legitimidad a las críticas que Rancière esgrime hacia el marxismo. La segunda, pensar estas críticas como expresión no tanto de una actitud hostil del autor hacia el pensamiento marxista, sino como la cifra de algunos desafíos que la tarea de recomposición y renovación del marxismo debe enfrentar hoy. 

Señalaremos entonces que la trayectoria crítica de Rancière respecto del marxismo, inseparable de su trayectoria política singular, se inserta en un contexto específico: aunque en sus obras dirija críticas a ciertas ideas de Marx, el marxismo del que se alejó Rancière tenía la marca del "cientificismo" del Althusser previo al "materialismo aleatorio" primero y el voluntarismo burocrático del maoísmo después. Veremos luego que en muchas de sus críticas a Marx (sobre todo en El filósofo y sus pobres, pero no solamente) se puede reconocer cierto ajuste de cuentas con estas tradiciones antes que con el propio Marx. 

13/3/17

E' tempo che i marxisti ricomincino a pensare

Karl Marx ✆ Lissette Carvette
(Venezuela), 11 años
Gianfranco La Grassa

1. Nella Prefazione al Capitale, in un passo già da me citato, Marx ricorda  che egli “tratta delle persone soltanto in quanto sono la personificazione di categorie economiche, incarnazione di determinati rapporti”. Gli uomini concreti, in tutta la loro complessità, sono dunque lasciati da parte onde considerarli solo quali maschere di rapporti sociali. Questo il punto di vista fondamentale. I rapporti sociali d’insieme che si stabiliscono tra gli individui sono certamente assai ricchi di sfaccettature, di sfumature, di angolazioni molteplici. E, per quanto considerati nella loro più ampia multilateralità, mai esauriranno la complessità indefinita della “realtà” sociale. I rapporti sociali di produzione, fulcro del concetto di modo di produzione, sono però assai più semplici: nel capitalismo, e secondo Marx, essi riguardano essenzialmente gli individui in quanto portatori delle funzioni concernenti la proprietà dei mezzi di produzione e la prestazione di forza lavoro venduta come merce. E’ come se la “realtà” fosse strutturata secondo una serie di livelli dei rapporti sociali: il livello della trama, a maglie molto larghe, che “regge” tuttavia diversi livelli di ordito a maglie via via più strette. Il modo di produzione, il concetto centrale della scienza marxiana, si interessa del primo, del livello della trama.

Gli uomini che entrano fra loro in relazione nei rapporti di produzione non sono quelli dotati di tutte le loro prerogative di individui umani. Questi ultimi non sono necessariamente a una dimensione, alienati, puramente schiavi di una società dello spettacolo, e tutta una serie di altre considerazioni unilaterali elaborate da “filosofi” sociali che sinceramente mi appaiono lontane dalla “realtà”.

9/3/17

Karl Polanyi, ese gran olvidado

Joaquín Juan Albalate
Karl Polanyi ✆ Tiffet 

Karl Paul Polanyi 1 nació en octubre de 1886 en el seno de una familia judía en Viena, capital del imperio Austro-húngaro de entonces. Su obra se inscribirá en una sociedad (primera mitad del siglo XX) marcada por la aparición de importantes catástrofes y por el hundimiento de la primera sociedad de mercado iniciada a finales del siglo XIX, hecho éste que influirá en su obra. Murió en 1964 en la ciudad canadiense de Pickering, Ontario. En 1933 se vio obligado a emigrar a Londres por el ascenso del fascismo en Austria. Posteriormente, y gracias a una beca de la Fundación Rockefeller, se trasladó a Estados Unidos donde escribió su principal e inicial obra La gran transformación, publicada en 1944, a la vez que fue nombrado profesor visitante en la Universidad de Columbia en 1947. Sin embargo, el gobierno estadounidense negó el visado de entrada a su mujer Ilona Duczynska a causa de su antigua militancia comunista en Austria. Finalmente el matrimonio se instaló en Canadá, cerca de Toronto, desde donde Polanyi se desplazaba habitualmente a Nueva York para impartir sus clases.

 Polanyi había estudiado abogacía en la Universidad de Hungría aunque ejerció como economista, sociólogo de la economía y filósofo social a lo largo de su vida. En su ánimo de reconciliar las herencias cristiana y marxista, pasaría a la historia por su crítica directa a la economía neoclásica de mercado que postulaba la escuela austríaca durante los años veinte y treinta apoyándose, para ello, en una perspectiva analítica institucional. Sus originarias teorías se convirtieron en uno de los fundamentos más sustantivos de la corriente de pensamiento que propugnaba la democracia económica. A su obra principal, le sucedieron otras importantes y numerosas contribuciones de las que cabe destacar Trade and Markets in the Early Empires -como coautor con otros autores-, Dahomey and the Slave Trade o The Livelihood of Man (El sustento del hombre), en buena medida, relacionadas con las prácticas culturales con las que las diversas sociedades del pasado han organizado la provisión colectiva de la manutención humana.

4/3/17

Las contradicciones del capital y los cuidados

Nancy Fraser 

La «crisis de los cuidados» es en este momento uno de los principales temas de debate público1. A menudo relacionado con ideas como «pobreza de tiempo», «equilibrio familia-trabajo» y «vaciamiento social», hace referencia a las presiones que desde diversos puntos están actualmente exprimiendo un conjunto clave de capacidades sociales: las disponibles para tener y criar niños, cuidar de amigos y familiares, mantener hogares y comunidades más amplias, y sostener relaciones más en general2. Históricamente, estos procesos de «reproducción social» han estado considerados trabajo de mujeres, aunque los hombres siempre han realizado también parte de los mismos. Los cuidados, que comprenden tanto trabajo afectivo como material y a menudo se realizan sin remuneración, son indispensables para la sociedad. Sin ellos no podría haber cultura, ni economía, ni organización política. Ninguna sociedad que sistemáticamente debilite su reproducción social logra perdurar mucho. Hoy en día, sin embargo, una nueva forma de sociedad capitalista está haciendo exactamente eso. El resultado es una enorme crisis, no solo de los cuidados, sino también de la reproducción social en su sentido más amplio.

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Entiendo esta crisis como uno de los componentes de una «crisis general», que incluye también vectores económicos, ecológicos y políticos, que se entrecruzan y exacerban mutuamente. El aspecto de la reproducción social forma una dimensión importante de esta crisis general, pero a menudo queda olvidado en los actuales debates, que se centran principalmente en los peligros económicos o ecológicos. Este «separatismo crítico» es problemático; el aspecto social es tan fundamental en la crisis en general que ninguno de los otros puede entenderse adecuadamente haciendo abstracción de él. Sin embargo, también puede afirmarse lo contrario. 

Marx y la crítica de la economía política — La negación como fundamento de la crítica

Karl Marx
✆ Ellie Foreman Peck
João Leonardo Medeiros

No hay consenso sobre la dimensión exacta de la actitud crítica de Marx frente a la economía, palabra que aquí se refiere más a la ciencia económica que a las relaciones económicas. Afirmar que Marx es crítico, de hecho, esclarece muy poco el contenido de su crítica, pues la crítica se expresa en diferentes niveles y no necesariamente asume un carácter científico. Sería posible inclusive afirmar que cualquier opinión contraria al sentido común constituido respecto de un determinado asunto es formalmente crítica y lo mismo se podría decir de cualquier par de entendimientos divergentes sobre un mismo tema; inclusive en la oposición entre dos opiniones conservadoras radicales (el liberalismo y el fascismo, por ejemplo).

El presente artículo propone justamente una reflexión sobre el contenido y la profundidad de la crítica de la economía política de Marx. Esta reflexión se concentra en una cuestión obviamente fundamental para el tema: ¿cuál es el carácter peculiar de la crítica de la economía política propuesta por Marx? O incluso, para quien busca un contraste: ¿en qué medida la crítica de Marx se diferencia del tipo de crítica encontrada en el interior de la propia ciencia económica, cuando una teoría económica confronta con otra (por ejemplo, en la polarización entre keynesianos y neoclásicos)?

27/2/17

La crítica de la revolución burguesa en el joven Marx

“Ninguno de los llamados derechos humanos va más allá del hombre egoísta, del hombre como miembro de la sociedad burguesa.Karl Marx
Bruno Bauer & Karl Marx ✆ Peter Hasting

Ariel Mayo

El artículo “Sobre la cuestión judía” fue publicado a finales de febrero de 1844 en el primer y único número de los Deutsch-Französische Jahrbücher (Anales franco-alemanes), editados en París por Karl Marx (1818-1883) y Arnold Ruge (1802-1880). (1) Marca la ruptura intelectual con Bruno Bauer (1802-1880), uno de los principales referentes de los Jóvenes Hegelianos. Bauer había dedicado a la cuestión judía un extenso estudio en los Deutsch-Französische Jahrbücher, y un artículo en las Vingt et une feuilles de Georg Herwegh. (2) La posición de Bauer era que los judíos sólo podían emanciparse política y humanamente si renunciaban a su religión.

En “Sobre la cuestión judía”, Marx comenta ambos textos de Bauer. La primera parte del artículo está dedicada a la discusión de “La cuestión judía” (pp. 175-204) (3); la segunda, a “Capacidad de los actuales judíos y cristianos para ser libres” (pp. 205-213). (4). El tema central del artículo de Marx es la crítica de la Revolución Burguesa. Marx culminó así un programa de investigación iniciado luego de su renuncia a la dirección de la Rheinische Zeitung (marzo de 1843),  en el transcurso del cual revisó la historia de la Revolución Francesa y se convenció de sus límites en cuanto a la posibilidad de lograr la liberación de los seres humanos. Fue un paso crucial en su proceso de adhesión al socialismo.

Dialéctica y marxismo: Karl Korsch, filosofía y revolución

Juan Dal Maso
Karl Korsch ✆ A.d. 
Karl Korsch (1886-1961), jurista y combatiente en la Primera Guerra Mundial, se unió al Partido Socialista después de la guerra y luego al Partido Comunista de Alemania, del que fue expulsado en 1926. En 1923 se desempeñaba como profesor de derecho en la Universidad de Jena y como diputado comunista en el parlamento alemán. Durante los meses de octubre y noviembre de ese año fue ministro de Justicia del efímero “gobierno obrero” de Turingia, que se liquida con el fracaso del llamado “Octubre alemán”.

En 1923 Korsch publicó su obra más conocida: Marxismo y Filosofía. A fines de ese año se publicaría también Historia y Consciencia de clase de Georg Lukács, al que hicimos referencia en el anterior artículo de esta serie. El libro de Korsch fue recibido por los publicistas de la Tercera Internacional y por el propio Zinoviev (en ese momento su presidente) con la misma hostilidad que el de Lukács. Korsch intentaba repensar la relación entre el marxismo y la filosofía a lo largo de la historia del marxismo, en términos distintos a los aceptados por el pensamiento “oficial” de la Tercera (III) Internacional en vías de burocratización.

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Notas sobre Marx, Engels y el marxismo

Gianni Mesa: Luciano Canfora: "Vi racconto le mie lezioni di vita da Karl Marx e Ronald Syme" — La Republica
Alain Dussort: Un rêve fantastique sur Marx — Agora Vox
Jean-Claude Michéa : «Le concept marxiste de “lutte des classes” doit être remanié » — Le Comptoir
Roberto Sáenz: La transición socialista a cien años de la Revolución Rusa — Nuevo Mas
Fabiola Pinto: Interponen recurso ante expulsión de estudiantes peruanos por posesión de libros marxistas — Bio Bio Chile
Maciek Wisniewski: Francia: las elecciones y los espectros de Marx — La Jornada
Begoña Piña: Aki Kaurismäki: “Karl Marx nunca ha tenido tanta razón como hoy” — Público
Marina Pibernat Villa: Las Marx — La República
Amid Faljaoui: 'Après avoir volé notre labeur, le capitalisme s'attaque à nos vies' — Trends
Andrea Vitale: Lo spettro di Marx — Operai Contro
Daniel Álvaro: El problema de la comunidad. Marx, Tònnies, Weber (PDF) — Dialnet, Universidad de La Rioja (*)
El marxismo y los juegos malabares — Diario de Jerez
Jorge Ortega Reyna & Víctor Hugo Pacheco Chávez: John Berger: Un marxismo para el mañana — Memoria
Roberto Fineschi: El Capital tras la edición histórico-crítica — Viento Sur
Jérôme Skalski: El Capital: una obra colosal “para desenmascarar un sistema completo de falsas percepciones” [Entrevista con Michael Heinrich] — Viento Sur
Daniela Gros: Il giovane Karl Marx — Moked
Saoudi Abdelaziz: 1882. Karl Marx se fait couper la barbe à Alger — Le blog de algerie-infos
Jaime Osorio: La teoría marxista de la dependencia revisitada — Viento Sur
Andrés Arnone: Naturaleza y economía en Marx y Engels: de procesos naturales y construcciones sociales — La Izquierda Diario
Gustau Nerín: El 'Manifiesto comunista' de Marx y Engels, vuelve — El Nacional.cat
Luigi Mascheroni: Che borghese quel Karl Marx. Parola di Morselli — Il Giornale
Eros Barone: Il segreto del potere capitalistico — Varese News
Luis Escalante: El hondureño que le escribió a Karl Marx — Hablemos de Honduras
José Roberto Herrera Zúñiga: El terrorismo individual: un análisis desde el marxismo clásico — Universidad de Costa Rica
Albert Sáez: Salarios y beneficios — El Periodico.cat
Tres marxistas negros, las sociedades de color y el marxismo en Cuba (1940-1961) — Rebelión
Juan J. Paz y Miño cuenta algo insólito en Ecuador: Marxismo probancario — El Telégrafo
André Tosel: Marxismos, neo-marxismos y post-marxismos — Viento Sur
Mathieu Ait Lachkar: Jeunes en campagne : Amin, de Karl Marx à Jean-Luc Mélenchon — Ouest-France
Anne Dolhein: La Chine offre une statue de Karl Marx à la ville de Trèves en Allemagne — Reinformation
Entrevista de Salvador López Arnal a Joaquín Miras Albarrán: Parte I, Parte II, Parte III, Parte IV, Parte V, Parte VI, Parte VII, Parte VIII & Parte IX — Rebelión
Karl Marx y Friedrich Engels, los padres del socialismo científico — Guerrero Liberación
Rodolfo Salazar González: Resurgimiento de Karl Marx — Buenos Días Tamaulipas
Marcelo Pereira: El Manifiesto del Partido Comunista es Un gran relato — La Diaria
Les jeunes années de Karl Marx au cinéma — Arte TV
José Pablo Noriega de Lomas, Universidad de Oviedo: Marx y Engels: Dos sistemas materialistas diferentes (PDF) — Dialnet, Universidad de La Rioja (*)
Carlos Prieto: Un icono pop llamado Karl Marx — El Confidencial
Benjamin Edgard: Notre ennemi le Capital — Le Comptoir
Jonathan Martineau y el feminismo marxista a escala internacional: 1) Intersección, articulación: el álgebra feminista — Marxismo Crítico / 2) Intersection, articulation : l’algèbre féministe — Période
Rodolfo Salazar González: Karl Marx, un filósofo legendario — Noticias de Tampico
Jotave: El Capital / Sesquicentenario de un libro que influye en el acontecer — La Arena
Gauthier Ambrus: Trump, Marx et la mondialisation. Quand l’auteur du «Capital» renvoie Chine, Europe et Amérique dos-à-dos — Le Temps
Gabriel Vargas Lozano & Raúl Páramo Ortega: Marx y Freud: Hacia una Nueva Racionalidad de la Sociedad y de la Historia. Presentación editorial del libro — México es Cultura
Iris de la Cruz Saborit & Liz Armas Pedraza: Pensamiento Crítico: una revista de todos los tiempos, exponente del marxismo en Cuba a fines de los 60 — Cuba Ahora
Andrei Martínez Finkelshtein: ¿Es cierto que Karl Marx se dedicaba a las matemáticas en su tiempo libre? — Quora
Jaime Corena: El verdadero Trump visto desde Marx — La Haine
Guía para el estudio del Manifiesto del Partido Comunista de Marx y Engels — Fiuxy
Horacio González y Eduardo Grüner reflexionan sobre los 150 años de El Capital: Un campo de batalla para los debates — Página 12
Cinzia Romani: Un Marx sexy e pop per spiegarlo ai giovani globalizzati — Il Giornale
Sarah Jaffe: El surgimiento de la izquierda estadounidense: del Marxismo a la Resistencia ante Trump — TeleSur
Wolfgang Eckhardt: The First Socialist Schism: Bakunin vs. Marx in the International Working Men’s Association — Cyntia’s Site
Angiolo Bandinelli: Tra Marx e Zuckerberg una scelta obbligata — L’Opinione
Adriana Marrero: Marx, el comunismo azul y la educación celeste: ¿tan mal estamos? Agencia Uruguaya de Noticias
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(*) Acceso indirecto